El juego libre no solo es importante, sino que es una de las herramientas más potentes para el buen desarrollo de los/as niños/as. Este juego les permite desconectar de la tarea, canalizar su energía, compartir momentos con sus iguales, interiorizar normas sociales, comunicarse… Su propósito va más allá de una simple pausa; es una oportunidad esencial para el desarrollo físico, emocional y social de nuestros/as estudiantes.
El recreo favorece la concentración y el rendimiento académico, además de proporcionar un espacio donde los/as niños/as pueden expresarse libremente, desarrollar su creatividad y fortalecer su bienestar emocional.
Patio escolar
Nuestro patio está diseñado para ofrecer a nuestro alumnado un espacio seguro y estimulante. Contar con áreas diferenciadas permite que cada uno/a encuentre una actividad que se ajuste a sus intereses y necesidades. Es recomendable disponer de zonas de juego estructurado, áreas verdes para el descanso y espacios que estimulen el movimiento y fomenten la actividad física. Un patio bien planificado no solo previene accidentes, sino que también favorece la convivencia armoniosa y el respeto por los/as demás.

Desarrollo físico y motor
El recreo contribuye de manera fundamental al desarrollo físico y motor de los/as niños/as. La actividad física durante este tiempo ayuda a fortalecer músculos, mejorar la coordinación y fomentar hábitos saludables.
- El juego activo, como correr, saltar y trepar, mejoran la resistencia y el equilibrio.
- Los espacios adaptados a diferentes edades y niveles de habilidad garantizan la inclusión y participación de todos/as los/as alumnos/as.
- Una actividad física adecuada durante el recreo también ayuda a reducir la ansiedad y mejora la concentración en el aula.
Como vemos, no se trata solo de correr y moverse. Corriendo y coordinando sus cuerpos, los niños y las niñas ponen a prueba sus habilidades motoras, perfeccionan sus movimientos, adquieren una mayor conciencia de su cuerpo y desarrollan una mejor imagen de sí mismos/as.

Desarrollo social
El momento del recreo también es clave para el desarrollo social, ya que permite a los/as niños/as interactuar entre ellos/as en un ambiente menos estructurado que el aula, fomentando su capacidad para comunicarse, cooperar y resolver conflictos.
- Facilita la interacción entre compañeros/as, fortaleciendo los lazos de amistad y promoviendo la integración.
- Los juegos colectivos enseñan a respetar turnos, compartir y trabajar en equipo.
- Durante el recreo, los/as niños/as enfrentan situaciones donde deben resolver problemas y negociar, habilidades clave para la vida cotidiana.
- Se fomenta la autonomía y la capacidad de tomar decisiones en un entorno de mayor libertad.

Autoestima y desarrollo personal
Un niño o niña que se relaciona con iguales, juega, comparte, se mueve e interactúa de forma directa con su entorno, desarrolla de manera natural habilidades personales y sociales de gran valor para la vida. Ayudémosles, pues, en esta tarea tan importante que supone ‘jugar’.