En la actualidad, hablar de educación en valores es hablar de la base sobre la que se construye el desarrollo integral de niños y niñas. Más allá de los contenidos académicos, educar implica acompañar en el crecimiento personal, emocional y social. En este proceso, la colaboración entre la familia y el colegio es fundamental.

En Nevers Ikastetxea entendemos la educación como un camino compartido, donde escuela y hogar caminan en la misma dirección para formar personas comprometidas, respetuosas y capaces de convivir en sociedad.

¿Qué entendemos por educar en valores?

Educar en valores significa enseñar a respetar, empatizar, compartir, esforzarse, ser responsables y solidarios. Estos valores no se aprenden únicamente a través de palabras, sino principalmente mediante el ejemplo, la coherencia y las experiencias cotidianas.

La familia: el primer espacio educativo

La familia es el primer referente y el principal modelo para niñas y niños. Actitudes como el respeto, la comunicación, la gestión de emociones o la resolución de conflictos se aprenden desde los primeros años en el entorno familiar.

Algunas claves para educar en valores en casa son:

  • Dar ejemplo con nuestras acciones
  • Escuchar y dialogar
  • Poner límites claros y coherentes
  • Fomentar la autonomía y la responsabilidad
  • Acompañar emocionalmente

El papel del colegio 

El colegio es un espacio privilegiado para el aprendizaje de valores sociales y emocionales. En el día a día escolar, el alumnado aprende a:

  • Convivir y respetar la diversidad
  • Resolver conflictos de forma pacífica
  • Trabajar en equipo y cooperar
  • Desarrollar la empatía y la escucha activa
  • Asumir responsabilidades

En Nevers Ikastetxea apostamos por una educación donde el bienestar emocional, la convivencia y el respeto mutuo son pilares fundamentales de nuestro proyecto educativo.

Familia y escuela: una alianza imprescindible

Hablar de familia y escuela es hablar de colaboración, confianza y comunicación. La educación en valores es mucho más efectiva cuando ambos contextos trabajan de manera conjunta, reforzando los mismos mensajes y actitudes.

Educar en valores es educar para la vida. Es formar personas capaces de convivir, de respetar, de pensar de manera crítica y de comprometerse con la sociedad. Tanto desde el colegio como desde la familia, tenemos la responsabilidad de ofrecer a nuestros hijas e hijos una educación que les ayude a crecer no solo en conocimientos, sino también como personas.